Planes sociales al servicio de la política
Planes sociales al servicio de la política

"La semana que viene hay que presentar las planillas de la auditoria, entonces arreglé con el Municipio para que nos firme la panilla en distintas áreas, como si los compañeros hicieron tareas, con una prestación de la semana que viene en la que tenemos que juntarnos cuarenta personas para ayudar a juntar la basura y barrer, porque hay un paro y van a precisar gente. Tenemos que juntar cuarenta que sean los mismos toda la semana, porque les hacen un seguro. Y presentando eso, el municipio nos va a firmar (por) los 600 compañeros“. (Por Pablo Echandi*- Opinión)

La declaración pertenece a una referente local del programa Potenciar Trabajo, de apellido Izaguirre, cuyo audio enviado a uno de los grupos integrados por personas beneficiarias de ese plan nacional se viralizó hace poco.

No es casual que, días pasados, se dieron de baja más de dos mil titulares del mencionado programa social nacional por un cruce de datos realizado a través de la AFIP, porque varios beneficiarios aparecían como propietarios de diversos bienes, contribuyentes a Bienes Personales y además habían comprado dólares.  Y, además, está en curso una auditoría ordenada por el Ministerio de Desarrollo Social que anunció la baja de más de 155.000 planes.

La discrecionalidad en el manejo de los fondos de ciertos planes sociales, genera mucho ruido. Es difícil de entender que un gobierno municipal que se autoproclama nacional y popular, que levanta la bandera de la igualdad y la equidad y que hace alarde de tener políticas públicas para los que menos tienen, juegue justamente con la necesidad de esas mismas personas.

La mayoría de los beneficiarios de un plan social, en este caso el Potenciar Trabajo, son vecinos y vecinas que realmente necesitan la ayuda del Estado, y no por eso deben terminar siendo rehenes de un sistema perverso que, solo por cuestiones de la política más berreta, los transforma en mano de obra oportuna del gobierno de turno.

La señora Izaguirre no debería enojarse porque se han viralizado sus audios y tampoco amenazar a un dirigente social como Raúl Sayas, presidente de la comisión del barrio Gualeyán que trabaja incansablemente para que los vecinos vivan mejor. 

Antes de enojarse, ella debería ponerse colorada y contarle a la sociedad que usó políticamente a algunas de las personas beneficiarias del Potenciar Trabajo, las que el 5 de diciembre del año pasado debían ir al Club Pueblo Nuevo (al que curiosamente unos días antes por decreto municipal Nº 4270/2022 se le otorgó doscientos mil pesos para una obra de sanitarios), a levantar banderas con la inscripción “5D” durante el acto en el que Martín Piaggio lanzó su candidatura provincial para 2023.

Según la misma señora Izaguirre expresó en los audios enviados a su grupo, el municipio habría ofrecido 100.000 pesos o su equivalente en “cajones de pollo” para que sus integrantes se encarguen de portar las mencionadas banderas.

¿Por qué Piaggio utilizaría a personas del Potenciar Trabajo para un acto político suyo? ¿El dinero salió finalmente de su bolsillo o una vez más a la plata la pusimos todos a través del Municipio? Claramente, fue algo macabro porque el Intendente jugó con la necesidad de la gente.

Por todo esto, me reservo la posibilidad de presentar una denuncia para que la justicia investigue los hechos y se tipifiquen los delitos, si los hubiera.

Los planes sociales no son el problema real, aunque hayan nacido para atender una emergencia en una coyuntura y terminaron afirmándose en el tiempo. La situación se agrava cuando son puestos al servicio de la política y por lo tanto pasibles de manejos discrecionales y generadores de situaciones de abuso de autoridad.

Basta de desmanejos y actos de corrupción en nombre de la necesidad de la gente. Basta de poner a los planes sociales al servicio de la política y el oportunismo.

* Concejal de Juntos por el Cambio y presidente del PRO Gualeguaychú


Planes sociales al servicio de la política
Planes sociales al servicio de la política

"La semana que viene hay que presentar las planillas de la auditoria, entonces arreglé con el Municipio para que nos firme la panilla en distintas áreas, como si los compañeros hicieron tareas, con una prestación de la semana que viene en la que tenemos que juntarnos cuarenta personas para ayudar a juntar la basura y barrer, porque hay un paro y van a precisar gente. Tenemos que juntar cuarenta que sean los mismos toda la semana, porque les hacen un seguro. Y presentando eso, el municipio nos va a firmar (por) los 600 compañeros“. (Por Pablo Echandi*- Opinión)