Martes 18 de julio 2017
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Nace una leyenda, murió Johan Cruyff

El fútbol mundial está de luto: este jueves falleció el gran Johan Cruyff, considerado uno de los cinco mejores jugadores de la historia. El holandés deja un legado: revolucionó el juego como futbolista y como entrenador.

Tenía 68 años. Tantos años de tabaco (fumaba hasta en los entretiempos de los partidos en su época de jugador) le provocaron un cáncer de pulmón, detectado hace unos meses. La luchó hasta este jueves 24 cuando Johan Cruyff no pudo gambetear el destino.

Decir que dejó de existir no calzaría con la realidad. Porque existirá y seguirá existiendo en la memoria de aquéllos que lo vieron jugar. Y los que no tuvieron esa suerte podrán apelar a youtube para ver sus mejores jugadas o escuchar anécdotas de los más veteranos. El fútbol mundial está de luto. No sólo en Holanda, donde brilló en el Ajax de comienzos de los 70 y luego en la fantástica Naranja Mecánica de Rinus Michels que fue finalista en el Mundial 74. No sólo en España, donde desplegó su fútbol en el Barcelona y después dirigió el maravilloso Dream Team de principios de los 90. Es todo el mundo el que lo llora o se entristece por la noticia porque Cruyff dejó un legado inmortal. Un fútbol bien jugado, un estilo innegociable donde la palabra espectáculo siempre tuvo su lugar. Para muchos, el futbolista europeo que mejor trató a la pelota en la historia de este deporte y considerado uno de los cinco más grandes, junto con Di Stéfano, Pelé, Maradona y Messi.

Debutó en la Primera del Ajax con apenas 17 años, en noviembre del 64, y ya en ese partido ante el Groningen demostró que estaba llamado a ser un grande al convertir un gol. Jugó en el club holandés hasta el 73. En ese lapso ganó todo lo que hubo en juego: campeonatos locales, tres Copas de Europa (actual Champions), una Supercopa europea y hasta la Intercontinental. Su dimensión como futbolista alcanzó tal status que en 1971 y 1973 se quedó con el Balón de Oro al mejor futbolista de Europa.

El año 74 quedaría grabado en la historia. Cruyff fue el líder futbolístico de la selección holandesa que asombró al mundo entero en el Mundial. Si bien perdió la final con Alemania, el equipo de Rinus Michels revolucionó la manera de jugar este deporte y Johan resultó ser el abanderado de ese Fútbol Total.

Ese mismo año se consagraría campeón de la liga española con el Barcelona, el club que lo había comprado un año antes en la transferencia más costosa hasta ese momento en el fútbol mundial: 60 millones de pesetas. En el equipo catalán marcaría toda una época. Hacía 14 años que el conjunto culé no ganaba la Liga y con el Flaco en el equipo logró el objetivo. Ese año volvería a obtener el Balón de Oro, el tercero de su cosecha personal. Luego con el blaugrana ganaría la Copa del Rey, en 1978.

El Mundial de Argentina lo tuvo como el gran ausente. Apenas finalizada la Copa del Mundo de 1974 había avisado que no volvería a disputar otro Mundial por las largas concentraciones a las que eran sometidos los futbolistas en Holanda. Aunque muchos especulan que el Golpe de Estado y el gobierno militar también influyeron en su decisión de bajarse del 78, donde otra vez su selección terminaría como subcampeón del país organizador.

Luego de volver a Holanda, donde se retiró del fútbol en 1984, 20 años después de su debut, el Flaco comenzaría su carrera como entrenador. Y lo hizo en el mismo club en donde arrancó su trayectoria como futbolista: en el Ajax. Su idea de un fútbol ofensivo rápidamente llamó la atención otra vez del Barcelona, quien lo contrató como entrenador en 1988.

Allí revolucionó el fútbol, ahora como director técnico. Armó un Barcelona inolvidable que ganó todo. Aquel equipo que desplegaba un juego de ataque fue apodado como el Dream Team y tenía en sus filas a Romario, Hristo Stoichkov, Michael Laudrup y a un joven Pep Guardiola, quien debutó en Primera de la mano de Johan. El actual entrenador del Bayern Munich siempre marcó a Cruyff como su padre futbolístico. De hecho, en el histórico Barcelona de Pep siempre se notó la influencia ideológica de Johan.

En estos últimos años, además de ser asesor del Barcelona, Cruyff se convirtió en todo un referente a la hora de opinar de fútbol. Rebelde dentro y fuera de la cancha, con un carácter fuerte, polémico pero fiel a sus convicciones, será recordado por haber revolucionado el juego tanto en su época de futbolista como de entrenador. Por ese motivo, el Flaco Johan será siempre inmortal.

 

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